¿Qué es una visa de trabajo Schengen y cómo obtengo una?

Lo primero que hay que señalar es que en realidad no existe un visado de trabajo como tal para el espacio Schengen. Las personas que deseen trabajar en un país de este territorio europeo tienen que solicitar el permiso correspondiente que, por norma general, no autoriza a moverse o desempeñar esta misma actividad profesional en el resto del territorio Schengen.

Para más información : ¿Cuáles son los diferentes tipos de visa Schengen?

¿Cuándo necesito un visado de trabajo Schengen?

Solo resulta posible trabajar en los estados Schengen durante períodos de tiempo superiores a tres meses cuando se está en poder de un visado nacional o de larga duración, también conocido como de tipo D. Los titulares de este tipo de visados están sometidos a ciertas restricciones a la hora de viajar a otros países de este mismo territorio y, aunque sí pueden visitarlos, están sujetos a la restricción de 90 días cada seis meses (o 180 días) durante sus estancias fuera del país que haya emitido su visado.

Quienes necesiten viajar al área Schengen por razones de trabajo deben tener en cuenta que pueden solicitar un visado de corta duración o de tipo C, siempre y cuando su estancia no se alargue más de 90 días. En este caso, solo necesitarán marcar la casilla ‘negocios’ en el apartado ‘motivo o motivos principales del viaje’ y presentar la documentación que demuestre cuál es el objetivo de su desplazamiento.

Como se mencionaba anteriormente, eso dependerá de la nacionalidad y las condiciones de la estancia de cada persona. Por ejemplo, quienes residan en unos de los países que se benefician de la exención de visado, no necesitarán contar con uno de corta duración o tipo C para entrar en el espacio Schengen por períodos inferiores a 90 días.

Los viajes por motivos de trabajo de 90 días o menos requieren de un visado de corta duración que se solicita presentando la misma documentación que para uno de turismo: formulario oficial debidamente cumplimentado, copia del pasaporte en vigor con dos fotografías, billete de ida y vuelta para demostrar la intención de regresar al país de origen, prueba de alojamiento, prueba de que se dispone de los medios económicos suficientes para costear la totalidad de la estancia y justificante de que se ha contratado un seguro médico internacional.

La principal diferencia entre un visado de tipo C para un viaje de placer y uno de trabajo es que, en el último de estos dos casos, también hay que incluir junto a la documentación mencionada en el párrafo anterior una carta de invitación. Este documento debe ser enviado a la embajada o el consulado correspondiente por la compañía que haya invitado al solicitante del visado a asistir a un evento en el espacio Schengen, o por la compañía para la que trabaje y en cuyo nombre vaya a desempeñar una actividad profesional durante su estancia.

Los visados de larga duración para trabajar durante más de 90 días son competencia de cada estado Schengen y, en consecuencia, las autoridades nacionales son las encargadas de aprobar las solicitudes en función de los criterios establecidos y de requerir la documentación que se considere oportuna. Por esta razón, la mejor opción es consultar con la embajada o el consulado del país en que se planee desempeñar una actividad profesional para pedir información sobre los documentos que habrá que aportar.

Las autoridades del país con el que se tramite el visado solicitarán casi siempre el formulario oficial de solicitud debidamente cumplimentado, más dos fotografías del solicitante, una copia del pasaporte vigente, una carta de la entidad con la que se planee trabajar en caso de que ese sea el motivo del viaje, y una acreditación de solvencia económica.

¿Cuánto cuesta un visado de trabajo Schengen?

Eso dependerá del tipo de visa que necesite cada persona. El precio de los visados Schengen de corta duración o de tipo C ha aumentado desde febrero de 2020, de 60 a 80 euros. Sin embargo, el coste de los de larga duración no está homogeneizado y varía de un estado a otro.

Información importante

Desde AXA nos esforzamos al máximo para ofrecerle siempre información precisa y actualizada, pero la normativa de los visados puede ser modificada en cualquier momento por la embajada o el consulado español del país que desee visitar. Por esta razón, no podemos hacernos responsables de las consecuencias de dichos cambios. Por favor, contacte con las autoridades consulares para informarse acerca de los términos y las condiciones para conseguir un visado Schengen que se encuentran en vigor en el momento en que lo solicite.

Preguntas frecuentes sobre los visados de trabajo Schengen

¿Cuál es la validez de un visado de trabajo Schengen de corta duración?

Los visados para viajes laborales inferiores a 90 días expiran pasado este mismo período de tiempo, y cabe señalar que la fecha de entrada y de salida también cuentan a la hora de calcular la duración de la estancia.

¿Cuál es la validez de un visado de trabajo Schengen de larga duración?

Los visados para viajes laborales superiores a 90 días se expiden generalmente por un año y existe la posibilidad de renovarlos.

¿Puedo ampliar la validez de mi visado de trabajo Schengen?

La validez de un visado de corta duración solo se amplía en circunstancias excepcionales. Los visados de larga duración, por el contrario, se renuevan con facilidad siempre y cuando las condiciones laborales de su titular no hayan cambiado. Por norma general, el interesado debe acreditar pruebas de que sigue cumpliendo los mismos requisitos en base a los cuales se le autorizó a trabajar más de 90 días en el país que emitió inicialmente su visado, para que se prolongue así su validez y pueda continuar desempeñando la misma actividad profesional.